Protagonizar un (des)enlace

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Y tras leer mi versión de los hechos, H. ha escrito este post sobre cómo vivió la experiencia desde su punto de vista. Está claro que ser el ‘tercero’ en una relación poliamorosa no es nada fácil, pero tampoco ser el nexo de unión entre los tres está exento de problemas. Los sentimientos y egos, como podréis ver, pueden sufrir igual que si se tratara de una relación monógama. La única diferencia es que, al agregar miembros a la relación, se añaden muchos otros sentimientos y egos y puede generar conflictos con más facilidad.

No somos superhéroes por querernos de esta forma tan particular, pero desde luego, no todo es fácil ni todo el mundo que se siente atraído por las relaciones poliamorosas está dispuesto a amar con el agua al cuello.

He escuchado tantas veces esta historia desde el punto de vista de Zitta, que a veces se me olvida incluso que yo era uno de los protagonistas. Un protagonista que pese a lo que todo el mundo pueda pensar no deseaba encontrarse en esa situación y al que no le gustaba la idea de verse en ella. Porque, ¿como haces para hacer lo que sabes que debes aún a sabiendas de que vas a herir a todo el mundo a tu alrededor? Nadie de los involucrados en esa boda acabamos contentos con ella, y en mi caso particular además, pudo acabar precisamente con el fin de nuestra relación como tal.

Porque en primer lugar no había sentimientos más intensos que justificaran esa boda, los que había ya existían antes y no necesitaban de esa ceremonia. Era exclusivamente una cuestión burocrática y no para los implicados, sino para un menor, el único que veía salvaguardada su situación con esa celebración, y el único que no estuvo presente. Irónico.

Segundo porque ninguna de las familias a día de hoy son conocedoras de que esa boda existe y es legal. Fuimos 4 en el juzgado y solo esos 4 sabemos que esa boda existe. Y uno de ellos es una persona ajena a nosotros, alguien que simplemente pasaba por allí (metafóricamente) y al que por mi parte nunca he llegado a volver a ver, un compañero de trabajo de R que nunca supo nuestra circunstancia y al que las diversas circunstancias han hecho que no hayamos visto más.

Y tercero porque pudo suponer la ruptura total de la relación entre Zitta y yo, porque por mucho que se ponga de tu parte en explicar y demostrar que esa celebración no significa lo que está destinada a significar, da igual lo abierto de mente que seas, lo que vivas y lo que creas, socialmente es lo que es y tiene el significado que tiene, y para una relación poliamorosa simplemente es un muro que es difícil aceptar.

Y en ese punto, cuando crees que todo está ya hablado, superado y creciendo, te das cuenta de lo cerca que está todo de irse a la mierda, no porque hagas algo mal, no porque rompas ningún pacto, no porque antepongas a una sobre otra, sino porque la sociedad busca sus maneras de que lo normalizado perdure y lo que se salga de sus canones muera entre múltiples dificultades.

Así que un día que tenía que ser un puro trámite, un día en que dos personas íbamos a ser tres y dos alianzas tres también, identicas, el día que íbamos a salvaguardar la seguridad de la única persona que no tiene de momento (y que nos importa a los tres muchísimo) voz ni voto (ni conocimiento) de toda nuestra situación pudo suponer (y si no lo hizo fue por pura cabezoneria y amor -ese que se supone no tenemos y que quitamos a una para dárselo a la otra-) el final a una relación que continúa y se hace más fuerte.

Y es duro, es duro ver lo cerca que se estuvo del final, el daño que supuso (y va a suponer) para muchas personas y el tener que ser conscientes por primera vez de que en muchas ocasiones lo aprendido y normalizado marca tu destino más de lo que te gustaría…

Así que todo aquel que diga eso de que el amor todo lo puede, que lo importante es que cada uno sea feliz haciendo lo que quiera mientras nadie salga dañado, se equivoca…lo más importante es superar esas trabas invisibles que nos pone la sociedad, que está diseñada para relaciones bi personales y que silenciosamente lucha para que eso se mantenga…

Así que por eso es importante que se divulgue bien, que se normalice, porque cuando la burocracia hace obligatoria una celebración que no tiene ningún otro sentido, y la sociedad no está preparada para admitir esa unión como algo meramente burocrático, todas las trabas que se ponen a relaciones como la nuestra, son piedras en el camino, que a veces es difícil superar…

Afortunadamente, en nuestro caso lo hicimos, pero el coste personal fue grande y doloroso…

Y duele pensar que injustificado. Duele mucho.

One thought on “Protagonizar un (des)enlace

  1. erin greene says:

    Acabo de leer los dos artículos seguidos, y lo cierto es que, por más empatía que tenga, me cuesta mucho imaginar el dolor por el que tuvisteis que pasar. Mi felicitación por superar esa situación tan fuerte.
    Lo cierto es que la sociedad no está preparada para muchas cosas… y cada vez más hay más alternativas a seguir que no sean las heteropatriarcales. Algún día imagino que las cosas cambiaran, el problema es que la mentalidad de la gente siga sin hacerlo. Os quejabais de que la burocracia esta basada en un sistema binario, cierto, pero como cada vez hay más familias monoparentales y con cónyuges del mismo sexo imagino que el poliamor llegará a ser admitido algún día como otro modelo válido de familia. El peligro que yo veo es que sea admitido sólo porque le convenga al sistema capitalista y que lo convierta en una moda, ya que éste esta basado en la familia como pilar social en el que se basa su consumo, y no realmente entendido por el resto de gente que simplemente no llega a admitir otro tipo de relación ni otras historias de amor.
    Sea como fuere, me alegra ver que es un tema superado con creces y que sois felices. Un besazo y gracias por los artículos.

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