¿Tendencia sexual de qué?

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A menudo H me dice que cuando me pongo ‘chunga’ da miedo verme. No le falta razón: por naturaleza tengo mal genio y un pronto que mejor quítate de en medio hasta que se me pase. Y ayer fue un día para olvidar en general, hablando de ese aspecto.

Ayer por la mañana un contacto de Twitter me pasó un artículo de S Moda en el que hablaban del poliamor. Dentro de lo que cabe, el contenido era más o menos sensato y creíble. No obstante, el título me rechinó nada más leerlo: Poliamor, la tendencia sexual que la sociedad no acaba de aceptar.

Espera. Rebobina.

Efectivamente. Es lo que has leído. Ahora resulta que el poliamor es una tendencia sexual. Dios mío, dios mío, ¿por qué me has abandonado? Ha pasado lo que pasa siempre: confundimos el tocino con la velocidad, o lo que es lo mismo, el poliamor, que es un tipo de relación amorosa, con el sexo. Sí que es cierto que los poliamorosos también follamos y esas cosas, pero el eje central de nuestra relación no es el sexo, sino el amor.

De nuevo pido que no se nos trate como a bichos raros. Bastante tenemos, como rezaba el propio artículo, con esforzarnos para que el mundo nos escuche y acepte nuestra relación.

4 thoughts on “¿Tendencia sexual de qué?

  1. Mi Alter Ego says:

    Es lo de siempre. Todo lo que no encaje o se atenga a los “cánones establecidos” es pecado, lujuria, aberración, enfermedad, desviación, tendencia, filia o cualquier cosa que se les ocurra y que desprestigie los sentimientos de la gente. “Si no eres como debes ser, es que tienes tara”. Ese es el lema. Asco.

      1. Mi Alter Ego says:

        Si, eso me pareció, aunque me chirrió un poco algún párrafo, pero bueno, yo tampoco sé demasiado sobre el tema. Sólo sigo mi lema: “si es consentido, todos están de acuerdo, no hace mal a nadie y te hace feliz, por qué no?” Hay tantos tipos de relaciones como personas hay en el mundo. Que uno no pueda, o no se vea capaz o no sienta ciertas cosas, no significa que sea imposible. A veces cuesta, pero yo intento comprender la vida desde estas premisas.

  2. H says:

    No suelo comentar casi nunca, me dije que no iba a dar mi opinion al respecto de lo que aqui se publicase, para que este blog fuera lo mas de Zitta que pudiera, pero al hilo de estos dos ultimos post me gustaria decir que admiro mucho a la gente que un dia se sienta en su sofa y decide que va a salir a la calle a enamorarse, de que manera va a hacerlo, como va a gestionar sus emociones y en que momentos, con que tipo de personas y cuantas y como va a asimilar, gestionar y madurar sus sentimientos en cada momento. Yo no soy capaz, gestiono mis emociones cuando las siento, las cosas me pasan normalmente cuando menos lo espero y cuando me he enamorado ha sido algo bastante espontaneo, nada planificado, de hecho de haberlo sido me hubiera llevado muchas menos tortas.

    Por eso no me he considerado en mi interior poliamoroso en ningun momento. Soy un tio normal que vive una relacion poliamorosa porque en un momento de su vida se enamoro de una persona (Zitta) cuando ya tenia otra pareja y en ese momento tuvo que analizar que es lo que sentia, porque (oh bicho raro) me di cuenta que tambien seguia queriendo a mi anterior pareja. No me gusta por tanto definirme como tal y en las contadas ocasiones que lo he explicado a alguien ajeno a la relacion siempre me he referido a mi como “estoy en una relacion poliamorosa”.

    Pero he de reconocer que de un tiempo a esta parte el sentimiento de sentirme mal con lo que leo acerca del poliamor (y no solo en articulos como los que se han comentado en este blog sino tambien por parte de activistas del poliamor y las relaciones no-monogamas) y el sentir que todo lo que se percibe desde fuera se banaliza, simplifica y reduce simplemente al sexo, me han hecho tener una actitud mas activa en cuanto a la defensa del termino y lo que significa.

    Como dice Zitta, seria ideal que no se nos tomara como bichos raros, pervertidos y degenerados, que buscamos en el poliamor un escape “consentido” a nuestras mas oscuras perversiones sexuales y a nuestro afan de follarnos a todo lo que se mueve.

    No somos culpables de vivir esta situacion, por mucho que la hayamos elegido. Ni yo elegi enamorarme de dos mujeres ni un gay eligio sentirse atraido por otro hombre, ni una mujer con kilos de mas eligio ser gorda por naturaleza. Simplemente decidimos vivir nuestra vida acorde a como nos parece debemos vivirla en funcion de lo que sentimos. Somos culpables unicamente de elegir vivir la vida asi, no de sentirla asi. Y en la mayor parte de los casos ya pagamos el peaje personal de vivir de una manera que se aleja de lo “normal”, otra vez de la misma manera que al homosexual se le discriminaba (y aun se hace) o a la que decide comer sin preocuparse de los kilos y se la mira mal o al que decide tatuarse La Biblia en elfico viviendo en una familia catolica clasica y no se le invita en Navidad.

    Y ya, me vuelvo a mi cueva, a dedicarme al fornicio descontrolado, la degradacion de la familia tradicional y la creacion de traumas perpetuos a la infancia que se cruza por mi camino, no vaya a ser que alguno de esos señores que opinan les de por pensar que tambien tengo sentimientos y razono mas alla de mis instintos mas primarios y perversos. No vaya a ser que como un herpes se les vaya a pegar algo y la jodamos….

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